Café de la reina
Del desayuno a la copa, un café que se transforma
El Café de la Reina es un escenario de transformación permanente, de luz de mañana y de brillo de noche. Un gran escaparate para ver y ser visto. Un espacio versátil y acogedor cuya propuesta gastronómica se inicia a primera hora con desayunos muy cuidados hasta terminar el día con la copa de la noche.
Entre medias se pasa por una animada carta y menús para el almuerzo y la cena, sin olvidar el momento de la merienda. La experiencia gastronómica se vive en un espacio proyectado por Belén Moneo y el equipo de interioristas de Moneo Brook, cuya decoración genera una atmósfera atractiva y cosmopolita. Sus animados colores y la luz tornasolada de sus lámparas lo convierten en un café único de la ciudad.
Los menús del día y del fin de semana son una buena opción para una comida de trabajo o familiar. El primero cambia semanalmente y se ofrece de lunes a viernes. También por la noche. Además, se puede disfrutar de una opción reducida, con un plato principal y el postre.
La carta es sencilla y muy enfocada a la idea de compartir, con propuestas como las croquetas del Coraceros y los langostinos crujientes con panko y soja. Para los platos principales se recurre al pescado del día con verduras y salsa romesco, o a la exquisita sencillez de unas costillas de ternasco de Aragón.
También hay alternativas más informales. Sándwiches como el Club Reina Petronila o el Reina Victoria (tomate, lechuga, espárragos, huevo y salmón ahumado), además de un buen repertorio dulce casero en forma de torrija con helado de vainilla o tarta de queso con crema de frutos rojos.


