Historia a la mesa y homenaje a la huerta

 

Casa Lac tiene historia, mucha historia, tanta como para presumir de ser el restaurante con la licencia más antigua de España, que data de 1825. Pero también tiene presente y seguro que mucho futuro. En su decoración destacan la escalera de hierro forjado, el artesonado de madera y el protagonismo del suelo de parqué con maderas guineanas y canadienses.

Su revolución de la verdura ha elevado al estrellato los productos de la rica huerta de la ribera del Ebro. Esto ha sucedido al transmitirse la sensación de que conocen muy bien las materias primas con las que trabajan.

Aunque en este restaurante no se vende solo verdura, su propuesta estrella es el menú especial en el que calabaza, borraja, alcachofas, pencas de acelga, pimientos de cristal o piparras acaparan buena parte del protagonismo.

Aunque el menú está todo el año y va cambiando con la temporada, lo cierto es que abril, mayo y junio son los meses estrella en los que, sí o sí, solo se puede comer la menestra fresca, en su mejor momento; o las (en apariencia) humildes pencas de acelga rellenas de jamón ibérico; o unas bien ´pretas` coronas de alcachofas guisadas con jamón confitado.

En la carta, los pescados se trabajan alrededor de salsas clásicas como la verde o pil pil. Entre las carnes, se recurre a la técnica de baja temperatura para cocina el costillar de ternera o la paletilla de cordero lechal. Y al llegar al postre, hay que probar, sí o sí, la torrija de vainilla bourbon con helado de vainilla de Madagascar.