La Miguería
Migas y mucho más de visita obligada
La Miguería ha cumplido recientemente 30 años de actividad y su producto más icónico, las migas, se siguen elaborando de manera artesanal, pero con tecnología que ayuda a tener en tiempo y forma la enorme cantidad de migas que se vende. Un día normal, alrededor de 25 kilos; un sábado a mediodía, unas 200 raciones generosas.
¿Pero dónde reside su secreto? Los hermanos Carlos y Javier Martín lo tienen claro: en el cariño y el tiempo empleado, en el pan de horno de leña humedecido en su punto justo, en el sofrito y la papada ibérica, en el aceite de calidad… Todo suma. Tanto como la capacidad que tienen las migas para aceptar todo tipo de compañías.
Hace 30 años empezaron con ingredientes como longaniza, huevo, chorizo, uvas, chistorra… Los grandes clásicos que a lo largo de los años han evolucionado hacia el pulpo, el foie o el bacalao; elaboradas con cerveza, salchicha y queso, y también con vino, o las que perfectamente se podrían tomar como postre al admitir la compañía de chocolate y naranja.
En cualquier caso, La Miguería ha evolucionado alrededor de una carta amplia de picoteo que admite más recetas. Alcachofas con foie en temporada, borraja, chuletas de ternasco, guiso de carrilleras, bacalao… El abanico es amplio, de forma que lo normal ahora es que las migas aparezcan al centro de la mesa para compartir y, a continuación, se disfrute de alguno de estos platos.




