Tapas de premio y mucho ternasco

 

En Brasería Fire, el chef Adrián García plasma un proyecto hostelero de cocina tradicional con toques de autor con un gran protagonismo de la brasa de leña y carbón. La mano imaginativa de este cocinero se ha dejado notar en el Concurso de Tapas de Zaragoza y Provincia, que ha ganado en varias ediciones.

La mejor carta de presentación de Brasería Fire son sus tapas premiadas, no solo en este certamen, como son el Magañico o La Corona de los Valles. Las patatas bravas rellenas de salsa picante y ali oli de ajos fermentados también han recibido un galardón, como la croqueta de ternasco de Aragón o la deconstrucción de una croqueta de jamón ibérico.

La brasa tiene un gran protagonismo en Fire. Por ella pasan productos como el queso provolone, mejillones o cogollos. En este caso, los presenta con tomate cherry, bonito del Norte y anchoas. Las paellas también se preparan a la brasa, de ternasco, arroz negro con chipirón y de trucha del Pirineo.

La especialidad de la carta de Brasería Fire gira alrededor del Ternasco de Aragón, la carne que más se cuida en este local. Se presenta en distintas recetas: el jarrete asado, un canelón crujiente, las chuletillas y costillas, manitas con base de migas y salsa vizcaína y, por supuesto, la paletilla asada, que también ha sido premiada.

Pero hay vida más allá del ternasco: codillo a la brasa, carrilleras al vino tinto, entraña marinada, además de algunos pescados como chipirones, dorada o lomo de rodaballo, que también pasan por la parrilla. Los postres son caseros y merecen especial atención la versión del goxua, el flan a baja temperatura o la tarta de queso a la brasa trufada.