El Burgolés
Cocina tradicional cargada de detalles
Los amigos Pablo Serrano y Borja Vacas han situado al restaurante El Burgolés de El Burgo de Ebro en la lista de establecimientos muy recomendables. Su cocina tradicional está cargada de detalles, como la gilda que no es una gilda común. Lleva salmuera, piparra, huevo de codorniz, aceitunas del Bajo Aragón, mermelada de pimientos asados de Luesia y miel de Ejea de los Caballeros.
El croquetón de Ternasco de Aragón se presenta con una carbonada de borraja y en la barra triunfan las tortillas de patata, que algunos días se ofrecen rellenas de callos u oreja. También se mira a la gastronomía vasca con recetas como cocochas con almejas y borraja, y se trabajan con mucho cariño los pescados. Por ejemplo el rodaballo al Orio.
El chuletón con 40 días de maduración se lo puede hacer el comensal a su gusto en una piedra. Entre los postres, hay varias tartas de queso caseras. Junto a la carta, entre semana triunfa el menú del día en el que los guisos se combinan con la brasa a un precio muy ajustado. Y los jueves, es el día del cocido. Para el fin de semana hay un menú especial.
Por otra parte, se le hace un hueco a raciones de oreja, puntilla con padrón o nachos con crema de cheddar, guacamole y picadillo de carne de jalapeños, además de varias versiones de huevos rotos. Bocadillos, tostadas e incluso pizzas y platos combinados completan la amplia oferta culinaria de El Burgolés.


