Tapas y raciones sin gluten en el Tubo

 

Mario Cobretti ha hecho de El Truco, en el Tubo zaragozano, un lugar muy especial, un paraíso de las croquetas que presenta en perfecto estado de revista. El surtido incluye las clásicas de jamón o bacalao, pero lo que realmente apetece es adentrarse en su curioso y variado recetario: ternasco con borrajas, olivas negras con anchoas, risotto de boletus, huevo frito con longaniza, cecina con roquefort o Ferrero Rocher de butifarra negra con crujiente de almendras.

Entre las raciones de El Truco, especializado en tapeo sin gluten -también las croquetas-, se mira a los productos de temporada y la de alcachofas con jamón y foie es una de las más conseguidas. También se cuida el cuchareo, como las pochas con borraja y, entre los pescados, el bacalao es el gran protagonista (ajoarriero y tortilla con cebolla y pimientos).

A pesar del nombre del local, no hay truco en lo que muestra su cartelería. Los caracoles picantes realmente pican y los albondigones trufados con salsa de almendras no defraudan. Son unos buenos pelotones. En la barra hay brochetas como la de madeja de cordero lechal con pimiento de padrón y de calamar con langostino. Y en una cestita se ofrecen las almitas de torrezno, laminadas como si fuera un carpaccio y fáciles de comer. Además, el montadito de secreto ibérico y el pulpo son dos de sus propuestas más demandadas.

También llaman la atención las tortillas de patata en formato de ración, para una o dos personas y hechas al momento. Se pueden disfrutar la de patata que lleva cebolla y calabacín, y las que junto a estos ingredientes incorporan queso de tetilla y pulpo, y trufa negra y queso de Arzúa.

La mayoría de los vinos se sirven por copas, algo que se agradece y que normalmente habla muy bien de un local. Es el indicador más claro de que se venden, de que es un establecimiento con vida en el que los productos rotan.