Con las ideas claras alrededor de la brasa

 

El restaurante Espliego se ha asentado en Villamayor alrededor de un moderno horno de brasa por donde pasan los productos principales y los acompañamientos. Los alimentos conservan su jugosidad y la textura en boca es exquisita. Además, la potencia de calor de la cámara de cocción facilita un sellado bastante mejor que el de la parrilla convencional.

Estas sensaciones son las que recibe la clientela de Espliego y que ahora mismo se traducen en un menú brasa. En él pueden aparecer las afamadas alcachofas a la brasa sobre bullabesa de cebolla braseada, huevo y velo de tocino ibérico, o el puerro a baja temperatura con escabeche tradicional y piñones asados. En definitiva, un menú que da opciones y ofrece un plus al comensal.

En esa hoja de ruta, la apuesta por el producto de proximidad y de temporada es absoluta. De su huerta ubicada en el término de La Val provienen casi todas las verduras y hortalizas. No pueden cubrir el ciclo anual, pero han programado un calendario de invierno y verano para ser más eficientes y, además, colaboran con hortelanos del entorno.

Su otra gran baza son los cortes seleccionados de ternera Angus que crían en una finca familiar de El Saso, a tres kilómetros de Villamayor. De ahí salen los despieces de vacuno de los menús y de la carta, como la picaña elaborada al carbón de encina o la costilla confitada a baja temperatura durante 18 horas y acompañada de una demiglás de su propio jugo. Producto y técnica trabajados con sencillez.

El menú Espliego se ofrece los sábados y festivos. Es como un pequeño degustación con dos aperitivos, un interludio, plato principal y postre. Su espíritu es parecido al del menú brasa.