Una forma natural y sofisticada de disfrute

 

Frida Tasty Room es sofisticado y natural a la vez, gracias a la combinación de madera, plantas, sillas de terciopelo verde, lámparas de diseño retro… Todo ello va encaminado a crear una atmósfera diferente en la que degustar una carta donde destacan las carnes al corte.

Eso sí, hay mucho más para elegir: una combinación de cocina española y mediterránea, con propuestas llegadas de otras latitudes. Para picar están los baos (de chipirón y mahonesa de lima, de rabo de toro y mahonesa de siracha o de pollo teriyaki), los tacos de carrillera Frida, o los huevos poché con foie block y Pedro Ximénez, además de platos para compartir, como las quesadillas de langostinos y salsa chipotle, o el pollo crujiente y salsa sweet chili.

Al llegar a la carne aparecen los clásicos del Grupo Carnívoro al que pertenece Frida, conocidos a la perfección por los amantes de la carne de Zaragoza. Su chuletón, el solomillo, la picaña de angus o la pluma ibérica son algunas de las sugerencias más solicitadas. Y si apetece pescado, no hay problema. Entre sus propuestas se pueden probar el ceviche de corvina o el tartar de salmón y mayonesa kimchi.

Los cócteles tienen una presencia importante en la carta con combinados de la casa como Frida spirit y clásicos como negroni o pisco sour. También hay una carta bien surtida de vinos aragoneses, La Rioja y Ribera del Duero.