La jamada
De viaje por el mundo y de vuelta a Zaragoza
Después de viajar por muchas cocinas y establecerse en Burgos, el cocinero zaragozano Antonio Arrabal regresó a la capital aragonesa a principios de 2025. El regreso ha sido de la mano de La Jamada y en el Tubo zaragozano
Un sueño hecho realidad o una cuenta pendiente. Así se entiende este proyecto en el que Antonio muestra una carta llena de referencias de sus viajes por el mundo. México, Japón o Tailandia. Su máxima es ir a la búsqueda de sabor, ya sea en los rolls que pueblan la carta, en las empanadillas, las jamburguesas o el recetario dulce.
Hay mucho producto aragonés, con una presencia destacada de ternasco de Aragón y longaniza de Graus. Uno de los platos emblemáticos es el kimuchi de vieira, que recuerda a Singapur y se sirve en una rodajita de lima. También es llamativo del canelón de aguacate relleno de langostino con vinagreta de chalota especiada, o la delicada alcachofa con tartar de longaniza.
También se emplea este embutido para diseñar la hamburguesa más baturra, con una combinación de salsa de chiles dulces, col china y tomate. La triple smash jamburger tiene muchos seguidores, como el torrezno con mayonesa kimchi. Por supuesto, está presente la morcilla de Burgos, la ciudad donde Antonio Arrabal ha echado raíces.
El local reproduce la estética, filosofía y estilo del que hay en ciudad castellana, aunque adaptado a la nueva ubicación en el Tubo zaragozano. La barra larga y las mesas altas invitan a un picoteo informal que da mucho juego. Por ejemplo, para compartir una curiosa tortilla jamponesa con tartar de salmón y mayonesa de soja.


