Tacos de autor con muchas horas al fuego

 

Esta taquería es la apuesta del cocinero y periodista mexicano Antonio Andrade en Zaragoza. Entre sus tacos, los de chicharrón y pastor, alrededor de carne adobada de cerdo, son dos de los más populares. En el marinado de los ingredientes invierte alrededor de doce horas. Y luego está el tiempo de cocinado, que también suma: cuatro horas de la cochinita pibil, tres de la birria y algo menos del pastor.

La oferta de La Picantería se centra en una decena de tacos, media docena de quesadillas y la receta de guacamole que Antonio aprendió de su abuela. El jueves por la tarde sobrevive el  espíritu del juepincho, con los tacos de chicharrón y de hongos con queso, además de alguna quesadilla. Todo elaborado al momento. Las quesadillas se fríen y se terminan a la plancha.

La tortilla de maíz nixtamalizada de los tacos la elabora un panadero gallego. Su sabor es el que más le recuerda a México al dueño de esta taquería. Dos de los más diferentes y especiales son el de nopal u hoja de la chumbera, y el de pollo con mole. El nopal, más que un ingrediente vegetal, es un superalimento de sabor único, mientras que el mole y la larga lista de productos que se necesitan para prepararlo remite a una salsa que se elaboraba en época prehispánica.

Hay más detalles singulares en La Picantería. Por ejemplo, el vermú piquete y su punto picante; la presencia improvisada y sorpresiva de mariachis que de vez en cuando animan la estancia y la condición de espacio cultural en el que todos los meses hay exposiciones y lectura de poesía.