La prensa
Un diálogo que sorprende a la mesa
El restaurante La Prensa ha vivido varias etapas a lo largo de su trayectoria. A principios de los años 70 fue un bar de cafés y vinos, almuerzos, guiñote y copas. Desde la misma ubicación en el barrio de San José su evolución ha sido impresionante hasta lo que es hoy en día: un restaurante gastronómico que luce una estrella Michelín y un sol Repsol desde hace más de diez años.
Los protagonistas son David Pérez y Marisa Barberán. Él, en la sala, y ella, en la cocina. Toda su trayectoria profesional se ha desarrollado en este escenario, donde sus inquietudes gastronómicas han crecido y evolucionado como lo han hecho los clientes. Desde hace mucho tiempo, la experiencia en La Prensa es puro juego: comer con la vista, quedar descolocado con los aromas y ampliar horizontes con nuevas texturas.
En ese terreno se mueve Marisa Barberán: a partir de buenas materias primas propone al cliente un diálogo que le sorprenda. Prácticamente todos los platos se ciñen a esta idea. Varios ingredientes en el enunciado, mucha imaginación y a disfrutar con los acertados consejos del jefe de sala.
El recetario de La Prensa está basado en el puchero de la abuela. Otra cosa es cómo se viste y aligera con detalles de muchas partes del mundo. El carpaccio de manitas con cigala o la madeja crujiente, foie, trufa, plátano y arrope son recetas que definen un estilo de cocina y la formación autodidacta de la chef.
El entorno acompaña. Cada pocos años se transforma y con él todo el menaje. La suya es como una llamada de atención: nos apetece renovarnos y no anclarnos en el pasado. En cualquier caso, la decoración es mínima. No distrae de los argumentos principales.
La bodega es otro pilar de La Prensa. Desde su condición de experto sumiller, David Pérez sugiere y el cliente decide. De todas las opciones, el maridaje desde el primer aperitivo al postre (cóctel, vinos blancos y tintos, sidra, sake, champán…) es cautivador y redondea la experiencia. Para David y Marisa, La Prensa es una forma de vida. No es trabajar, es vivir.


