Siempre innovando alrededor del ternasco

 

´El ternasco de siempre como nunca lo has comido`. Desde que abrió sus puertas, este lema de La Ternasca se corresponde con la realidad de las recetas que se pueden probar en su interior.  De hacer olvidar la rutina del ternasco de Aragón asado con patatas se ocupa el cocinero Cristian Yáñez.

El campero y las patatas sherry son las dos especialidades de la casa. El primero es un mollete de Teruel elaborado con aceite de oliva, que incorpora longaniza de ternasco y vegetales, al que se le da un golpe de grill antes del servicio. La segunda es una ración de patatas naturales tipo chip con huevos rotos y tallarines de ternasco aliñados con lima, soja y diferentes especias. Una curiosa mezcla de sabores y texturas.

En la mayoría de los montaditos que se ofrecen se busca la sorpresa y el contraste: el rulo de cabra y una picada de ternasco aliñada con vinagreta de oliva negra, o una curiosa opción de tierra y mar en la que se presenta una flor de chipirón rellena de esta carne que se gratina delante del cliente.

Así se entiende la gastronomía en esta moderna tasca: como un espectáculo donde el cocinero y su obra son muy visibles, terminando de gratinar los montaditos con un soplete o aliñando con aceite de trufa rallada u otros ingredientes.

También se ofrecen varias ensaladas y entrantes donde encajan manitas, madejas o un curioso sushi de ternasco marinado con ralladura de lima que completa un recetario más que interesante que se puede disfrutar en mesas altas y bajas.

Baos, burritos, croquetas, pinchos morunos y bombas de ternasco son las algunas de las elaboraciones que han enganchado, sobre todo, al público joven. Representan lo importante que es estar al día en un entorno tan competitivo como el Tubo.