Menús y brasa que dan mucho juego

 

En el restaurante La Torre Zaragoza la base del negocio es un menú de 14 euros al que se le saca mucho brillo cada día y que prueban decenas de comensales del polígono de Malpica, pero también vecinos de Zaragoza y de localidades cercanas como Santa Isabel, La Puebla de Alfindén o Alfajarín.

De entrada, entra por la vista. La presentación de los platos está muy cuidada y, en cuanto al contenido, no faltan los detalles que buscan la diferencia. Por ejemplo, en las ensaladas o en platos de cuchara como aluviones de León caseros, en guiso lento y tradicional, con rabo de vaca.

La búsqueda de un buen nivel de cocina detrás de cada ingrediente es otra máxima de este establecimiento, que se refleja en recetas como el pollo de caserío en guiso medieval. La brasa se enciende a diario y es un atractivo más de La Torre. Tampoco suele faltar un plato de plancha, como la palometa con Orio de tomate pomodoro, verduras y patatas a lo pobre de guarnición.

Se puede acudir a dos menús más: el especial, con entrantes como zamburiñas plancheadas con un salteado de tomate concassé y ajetes tiernos, y un plato principal como solomillo de vaca añoja a la brasa, una apuesta segura. Y el menú chuletón, al que se llega después de probar la ensalada de tomate rosa de Barbastro con ventresca de atún y yemas gruesas de espárragos.

Otro punto fuerte del restaurante son los almuerzos, que se ofrecen desde las seis de la mañana: desde los clásicos huevos fritos con distintos acompañamientos hasta pinchos de tortilla, torreznos y toda clase de bocadillos.