Pinceladas de una cocina fresca e innovadora

 

Quema propone una cocina de mercado a partir de ingredientes muy reconocibles que se transforman para presentarlos con un aire moderno y actual. Como el comedor y su apariencia industrial, separado de la cocina por una gran cristalera que muestra el acompasado ir y venir entre los fogones.

En Quema les gusta pensar que la decoración vanguardista, la cuidada iluminación y las pinturas de Pablo Pérez Palacio aportan a la experiencia una dimensión europea para la Zaragoza más actual.

Al frente de la cocina del restaurante, la chef Diana Roitegui ha diseñado una propuesta con ganas de sorprender. Se centra en dos menús donde deja su sello de cocinera de altos vuelos a la que le gusta trabajar los productos de temporada a los que aporta mucha frescura e innovación. El menú degustación es una invitación al disfrute con sorprendentes presentaciones como el merenguito de tomate y cremoso de puerros, o el maracon de avellana relleno de mousse de foie.

La ensaladilla de crustáceos y moluscos la esconde en un sándwich, y las ganas de sorprender llegan de la mano de un taco de rabo de ternera guisado con sake y mirin, crema de coliflor y cus cus de amaranto. En apariencia, ingredientes muy diferentes a la búsqueda de un equilibrio que finalmente se consigue.

Esta es la línea de cocina de Diana Roitegui, que igualmente traslada al menú gastronómico -dos entrantes a elegir, principal y postre- que mantiene el nivel y no deja lugar a dudas sobre la filosofía de Quema: un espacio singular donde se propone una cocina de temporada, natural y con platos elaborados a diario con los mejores productos a la vista del comensal.