Lugar de encuentro y de celebración

 

El restaurante del Hotel Rausán es un lugar de encuentro donde encaja clientela muy diferente. Por supuesto, es un establecimiento que acoge al viajero ocasional y a los habituales que se sienten como en casa. También es un espacio ideal para celebraciones familiares, de empresa o encuentros de amigos, equipos deportivos… Se aparca sin problemas y está bien comunicado a apenas 18 kilómetros de Zaragoza. Lo dicho, un lugar para sentirse como en casa.

Eso mismo es lo que trasladan sus menús del día y especial, además de los que se ofrecen para grupos y para todo tipo de eventos. En el menú del día se intenta que la tradición esté muy presente. En invierno, siempre con algún plato de cuchara como fabada o recetas tan aragonesas como las patatas revolconas con torrezno.

Entre los platos principales, se apuesta por guisos como carrillera de cerdo guisada o estofado de ternera. A la hora de llegar al postre, de nuevo se mira a Aragón con propuestas como melocotón con vino. También merece la pena probar la tarta de queso casera, tipo quesada.

En el menú especial, el nivel del recetario y de las materias primas se incrementa. En él pueden aparecer platos como borrajas con almejas, carpaccio de pulpo sobre tomate natural o potaje de garbanzos. Y, por supuesto, se le hace un hueco a la paletilla de Ternasco de Aragón asada, al guiso de rabo de toro o al rodaballo al estilo Orio.