De safari sin renunciar

a la tradición de la brasa

 

´Un safari de sabores para que vivas una experiencia salvaje`. ¿Te atreves? Zebra Coja es tu sitio. Pero no temas. No se han vuelto locos diseñando una carta exótica y extrema. Estéticamente te sientes como los protagonistas de la película ´Memorias de África`. Cada rincón evoca ese ambiente, las diferentes estancias donde alojarse o descansar durante un safari.

La experiencia visual cuenta mucho, pero al trasladarla al plato el exotismo se reduce a propuestas como el carpaccio de cebra con queso parmesano, piñones y helado de mostaza. La textura y el sabor de esta carne son muy reconocibles, así que esa es la apuesta, que se traslada a otra receta con muchos seguidores: el donut de hojaldre con cebra desmechada, demi glace de cebra y mayonesa de soja.

El punto exótico de la carta llega de la mano de recetas como cangreburger, protagonizada por cangrejo de cristal. En cualquier caso, pesa más la tradición de la casquería de la oreja frita con su demi glace de lima o la papada a baja temperatura con teriyaki y chutney de mango.

Las dos pasan por la brasa, una de las principales herramientas de la cocina. También deja su sello en la mini parrillada de verduras y en la flor de alcachofa. Incluso el arroz meloso de cigalas se termina a la brasa con mayonesa de yuzu.

Pero hay vida más allá de la carta. Sobre todo, un menú, El Indomable (39 euros. Mínimo dos personas), que es un buen resumen de los platos más populares, como el bikini de rabo de toro o la croqueta de jamón ibérico y picaña. Se elige también una receta para compartir y un principal, como la media paletilla de cordero con pil pil de pimientos asados y patatas al carbón.

Para el colofón, nada mejor que dejarse seducir por la torrija caramelizada con cremoso de café, galleta Lotus y helado de roscón, o decantarse por uno de los últimos en llegar: Láctico. Blanco e inmaculado helado y espuma de yogur, dulce de leche y algodón de azúcar.