Carnivoro
Hay vida más allá de la carne de vacuno
En Carnívoro han dado en la tecla con la suma de muchos pequeños detalles. Por ejemplo, con las mesas altas que presiden el comedor principal, alrededor de las que los clientes se acomodan en unos taburetes originales y muy cómodos. La luz directa sobre cada mesa también ayuda a crear un ambiente especial.
La parrilla es la principal herramienta de trabajo en la cocina. Chuletón, solomillo y entrecot son tres de los principales argumentos de la carta. Tal vez los más demandados, pero alrededor de las Delicias Carnívoro se han incorporado otros cortes como picaña de angus, pluma ibérica con tres salsas, chuleticas de ternasco o steak tartar con tuétano.
En fin, que hay vida más allá de la carne de vacuno. La pluma ibérica, de hecho, es una de las recetas más demandadas, como también tienen muy buena acogida el pollo crujientes marinado y la hamburguesa de la casa.
Pero Carnívoro no es solo carne. El tartar de atún y la tosta de salmón ahumado con salsa tártara representan a los productos del mar. Curiosamente, la clientela ha encumbrado otra receta que no es cárnica: los huevos rotos con salsa de setas y queso. Triunfan desde hace muchos años y rara es la mesa que no los pide.
Este restaurante nació otorgándole un gran protagonismo al vino, que se mantiene hoy en día. Los de Aragón están muy bien representados, pero también otras denominaciones como Rioja o Ribera del Duero. Además, se pueden disfrutar bastantes vinos por copas, un detalle que se agradece.


