Don Jaime 54
Tapas, gildas y torrijas de premio
Sin hacer mucho ruido, desde su discreta y céntrica ubicación, el restaurante Don Jaime 54 no ha dejado de crecer gastronómicamente. Claro que se puede comer bien en el restaurante de un hotel y en un entorno tan céntrico y turístico como la plaza del Pilar. Este es su objetivo y en él se centra cada día.
Ha recibido galardones de distintos concursos por elaborar algunas de las mejores tapas, gildas y torrijas de Zaragoza. Pero no son los únicos premios. También tiene uno al mejor servicio de sala. De lo que hablan estas distinciones es de un restaurante versátil en la cocina y que cuida los detalles. En primer lugar, cuando el cliente está en frente, haciéndole sentir el verdadero protagonista de la visita.
Los turistas son importantes, pero también los zaragozanos que se acercan, que perciben que los menús son una buena muestra del recetario aragonés. En Don Jaime 54 se cocina como en casa, comida casera. Y vaya si se nota. Que el cliente lo transmita al probar las migas con huevo frito y uvas, o el arroz de longaniza del Burgo de Ebro y trufa con parmesano es la mayor satisfacción.
Se mira al producto y el ternasco de Aragón, nuestra carne más icónica, está muy presente en los menús y en la carta, cocinado a baja temperatura con patatas panadera. También hay innovación en el recetario y, por ejemplo, el ternasco se presenta en un sándwich brioche con queso cheddar y salsa de la casa.
Pero igual que se mira a Aragón, se hacen guiños a las cocinas del mundo, y los tallarines de ternera y salsa teriyaki son un buen ejemplo. Eso sí, los productos y el recetario aragonés, con el foco puesto en la tradición, son el principal argumento culinario.


