Tonik
Un todoterreno de las tapas al recetario mexicano
Tonik es un negocio familiar que aporta cercanía, emoción y autenticidad. Elena Pantea y Antonio Ponce lo han conseguido con mucho esfuerzo. Tonik es un establecimiento grande. En sus dos comedores caben más de cien personas y en la terraza hay 17 mesas.
Su cocina ha evolucionado desde los bocadillos, tostadas, ensaladas y hamburguesas hacia una carta amplia en la que se atreven con todo, desde una paella a un asado de ternasco de Aragón, una fideuá o recetario mexicano.
En fin, que Tonik es un gastrobar todoterreno al que no se le pone nada por delante. Una buena atención en sala, café de calidad, inquietud por mostrar vinos de la tierra pero también del mundo, la posibilidad de tomar combinados con bebidas amargas y de aperitivo a la hora del vermú, y, por supuesto, una carta que ha crecido mucho y que se mantiene al día con cambios constantes.
Además, Tonik ofrece clásicos que llevan muchos años con ellos y que no pueden quitar de la carta. En este apartado están las patatas de la casa con salsas cheddar, tártara y chipotle; la hamburguesa con tinga de pollo o el bocadillo gratinado de Ternasco de Aragón con patatas y alioli.
También encuentran acomodo varios cachopos que se han presentado a concursos y, entre las tapas, la más demandada es el montadito gratinado de setas, beicon y alioli. Lo dicho, un todoterreno de la hostelería.


